El arraigo es una vía para regularizar tu situación si llevas tiempo en España. Cada modalidad tiene requisitos específicos que deben cumplirse con precisión.
Arraigo social
Requiere permanencia continuada en España durante el tiempo exigido, contrato de trabajo o medios económicos y, en muchos casos, informe de integración social.
Arraigo laboral
Dirigido a quienes puedan acreditar una relación laboral previa y permanencia en España durante el periodo requerido.
Arraigo familiar
Pensado para quienes tienen vínculos directos con ciudadanos españoles o residentes legales.
Diferencias principales
La diferencia radica en el tipo de vínculo que acreditas: social, laboral o familiar. Elegir correctamente la modalidad es fundamental para evitar una resolución negativa.